Hoy te extraño como siempre, pero me encuentro más aliviada que estos últimos días, porque ya se las horas exactas que faltan para verte…
Te extraño aunque se que el sábado mi piel va a dejar de sentir esa abstinencia que le provoca la ausencia de tu piel. Te extraño aunque hablemos a cada rato, te extraño porque no puedo ver tus ojos que me miran embobados. Te extraño cuando el frío se hace sentir y me recuerda que no estás acá para abrazarme.
Extraño cada centímetro de tu cuerpo, tus palabras, tus besos, tus abrazos, tus caricias, nuestras charlas, tus locuras, tus ocurrencias que me hacen reír tanto, siempre…Mis manos te extrañan cuando caminan por la calle, sin sentir la presencia de las tuyas.
Pero si de algo estoy segura que prefiero un minuto contigo que una vida sin vos…
Sabemos que esta es una prueba de vida, de amor, de enteraza. Una prueba que nos hizo saber que a la distancia podemos calmar aquellas tristezas que aparecen en la vida del otro y que a la distancia, también, somos capaces de brindar fortaleza, amor, felicidad… Es precisamente eso lo que me da la seguridad de que nacimos para estar juntos, aunque hoy nos separen un par de kilómetros.
Ahora sueño con tu regreso con la seguridad de que la distancia que al principio nos marcó y que para muchos es un obstáculo para olvidar a la persona que se ama, no fue motivo para dejar de amarte. Que gracias a esos km que nos separan, aprendí a extrañar y valorar todo de vos.
TE AMO y es una realidad increíblemente hermosa. Aunque la vida nos puso en lugares diferentes, el destino caprichoso nos unió de manera definitiva…
La primera vez que te amé, fue sin dudas en Mestizo, en ese primer instante que te vi, no sé cómo lo sentí pero en el fondo de mi ser sabía que te amaría por segunda vez, quizás por eso no dude cuando me quisiste regalar el amanecer más lindo de mi vida…
La segunda vez que te amé fue cuando tus labios rozaron los míos, con la seguridad de que esa sería la costumbre más linda que íbamos a tener desde ahí hasta la eternidad. Fue en ese momento cuando comenzamos a recorrer lugares y sentimientos que ninguno de los dos conocía aún, contándonos la vida, riéndonos de todo, hablando de política, del Che, de fútbol, siendo demasiado yo con vos. Hoy puedo cerrar los ojos y volver a ese día como si el tiempo no hubiera pasado, estamos ahí, juntos, vos a punto de besarme de nuevo y yo de amarte por tercera vez…
La cuarta vez que te amé tuve dentro mío la seguridad de que ibas a ser el padre de mis hijos, el amor de mi vida, el hombre que acompañe todos y cada uno de mis días hasta ser viejitos y arrugados.
Podría seguir describiendo cada una de las veces que te amé porque recuerdo cada detalle, los tengo grabados a fuego pero no lo haré porque no me alcanzaría el tiempo ni el espacio…
Es que te amo a cada rato de una manera distinta, por alguna razón diferente pero todas tienen algo en común: cada una de las veces que te amo, lo hago un poco más que la anterior y un poco menos de la próxima… De la manera más pura, más profunda y sincera que puede existir…De una manera tan eterna que resulta ilógico en este mundo mortal, ínfimo, instantáneo y frágil…
Te amo y quiero dormir acurrucada a tu pecho, sentir tus besos antes de ir a trabajar, quiero estar para toda la vida abrazada a vos, tomando mate y mirando el mar como la última vez, pensando juntos cuándo será la próxima vez que nos amemos…
TE AMO A CADA INSTANTE Y PARA SIEMPRE, PORQUE YA NO TENGO QUE ESCAPARLE A TU AUSENCIA NUNCA MÁS…
*TITI*
Contando las horas que faltan para verte...
lunes 15 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada